El problema de los diseñadores es...

que nos obligan a hacer mucho papeleo

10 trámites y 23 días de media para darse de alta(+) o para crear una empresa(+); presentar cuentas trimestrales y balances anuales; contratar un contable que no nos genera ningún valor: nosotros le pagamos, pero en el fondo trabaja para la Administración.

 

que no nos pagan demasiado bien

o que no sabemos cuánto cobrar... o cómo defender un precio más alto... o que la competencia es feroz...

Dejando aparte que no es lo mismo diseñar para Coca Cola que para una pyme, esta profesión es de las que mayores variaciones sufre en precios al cliente y en salarios profesionales.

 

que nos piden cambios
y creen que no los debemos cobrar

Vale que a veces interpretamos demasiado el brief del cliente, o que nuestra propuesta es demasiado "arriesgada" para su mercado. Vale. Pero a veces el brief no es claro, a veces hay cambios repentinos de opinión, a veces a unos les gusta más así y a otros más asá... Y todo tiene un límite.

 

que todo se quiere con prisas

casi todo es "urgente" o "para ayer" aunque sea solamente para que lo vea el jefe y luego vengan aún más cambios.

 

Por todo esto, y también para ayudarnos con la gestión empresarial, pensamos que un backoffice adaptado es necesario en cualquier estudio. Para que podamos 'diseñar' nuestra forma de trabajar, de relacionarnos con nuestros clientes y de fijar nuestros precios.

 

 
 

Si quieres compartir tus opiniones y tu experiencia sobre este tema, haz clic en el formulario o escríbenos en Twitter @OrquestaApp

 
 
94H_72ppp.jpg